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martes, 3 de marzo de 2015

¡Unas ruinas muy bien llevadas!

 

Pero que ganas tenía de presentaros a una de las joyas por excelencia del Berlín Oeste. Mi querida: Kaiser Wilhelm Gedächtnis Kirche situada en la plaza Breitscheidplatz en pleno corazón de una de las zonas de shoping más abundante de Berlín. Pero como ya habréis notado, no se trata de una iglesia cualquiera porque le falta un buen trozo...


 

 Tampoco representa lo que al menos en mí caso asocio con tales monumentos, pues tras ser bombardeada el 23 de noviembre de 1945 durante la Segunda Guerra Mundial por los Aliados , quedó hecha añicos hasta bien entrados los años cincuenta. Me impresionó muchísimo esta imagen, en la que se puede ver como en ese tiempo se seguían realizando las ceremonias religiosas bajo las ruinosas paredes y ¡sin techo!

  

Si os fijáis en la foto de los mosaicos interiores, podréis apreciar perfectamente las grietas de lo que parece que fue un enorme puzzle para los restauradores: ¡impresiona a cualquiera! Estos muestran las hazañas a todo color del emperador Kaiser Willhelm I, en honor a quién se construyó.



Pero no solo se restauró el interior sino que en torno a los años sesenta y por suerte para todos los berlineses, se decidió reformar la torre principal de más de 70 metros que aún quedaba en pie. Lo curioso es que se dejó tal cual había quedado tras sufrir el bombardeo. Una manera muy especial de recordar a través de las impactantes ruinas, las consecuencias que tienen ese tipo de crueldades.



 No creo que haya nadie capaz de pasear por sus alredores y no quedarse embobado mirando lo que quedó de su torre. Al menos en mi caso y después de pasar por delante casi a diario, no me canso de mirarla y fotografiarla. ¡No lo puedo evitar, me sigue impresionando tanto como el primer día!

 
 

 Además de embellecer las ruinas, se construyeron dos edificios modernos dentro de éstas. Más concretamente un edificio en forma de "polvera" donde se encuentra una iglesia evangélica  y una torre en forma de "pintalabios" que cuando llega el anochecer se ilumina en un intenso azul eléctrico.




 Pero no voy a dejaros con las ganas de saber como era esta iglesia recién inaugurada allá por 1900 con sus cinco torres intactas. Tan radiante ella, quien le iba a decir que tendría una trayectoria tan estrepitosa. No sé si será el contraste entre lo antiguo y lo moderno o su tremenda historia, pero solo con mirarla desprende magia por sí sola...


¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis a hacerle una visita en vuestra próxima escapada berlinesa? ¿O tenéis tanta suerte como yo de disfrutar de ella con frecuencia?

Podéis encontrar más información aquí en su página web oficial.
#BerlinGratis

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lunes, 23 de febrero de 2015

¡De frío berlinés al clima tropical en un plis-plas!




Quien vive en una gran ciudad, bien sabe que de vez en cuando se necesita desconectar de tanto barullo aunque tan solo sea por unas horas. Por suerte, cerca de Berlín tenemos muchos lugares más tranquilos y muy verdes en la comunidad vecina de Brandenburgo. Es el caso de Postdam , una coqueta ciudad que a los berlineses nos pilla a la vuelta de la esquina y a la que se puede llegar en apenas veinte minutos con el tren regional desde el centro de la ciudad.



Pero esta vez, no visitamos Postdam para pasear o tomar café como de costumbre, sino que nos animamos a hacer algo bien diferente entre amigos. ¿Qué adónde fuimos? Pues a un pequeño paraíso tropical: Biosphäre Potsdam. Un paréntesis de unas horas bien merecido, en una agradable tarde llena de aventuras y disfrutando de una temperatura primaveral.

 


Siete mil metros cuadrados de biosfera, llenos de plantas y algunos animales exóticos que descubrir. Una gran cascada os dará la bienvenida así como por el camino encontraréis un montón de talleres y actividades con los que aprender algo nuevo sobre la naturaleza y como los seres vivos interactúan entre sí. En mi opinión, el lugar ideal para pasar una tarde invernal y muy recomendado para las familias. Sin duda, está muy orientado a los más pequeños de la casa.



Con lo que más disfruté fue con la casa de las mariposas, en alemán Schmetterlingshaus. A pesar del calor y la humedad, es un lugar mágico lleno de mariposas de colores y tamaños revoloteando entre tí. ¿Qué os parece?

 
 
Si después de tanto ajetreo os entra el hambre pasaros por la la terraza de la cafetería Cafe Tropencamp. En sus sofás de mimbre se está la mar de bien mientras se disfruta de una tarta casera y de una tormenta provocada artificialmente cada hora sobre del estanque Fischteich que está enfrente.



Va a ser verdad eso de que en la Biosphäre es posible revivir el verano los 365 días del año, ¿no?
Después de esta visita, aún tengo más ganas de que al fin llegue la primavera a Berlín...

¿Qué os ha parecido? ¿Conocéis algo similar? ¿Os animariáis a hacerle una visita?


¿Con ganas de más? Podéis encontrar más información aquí en inglés y alemán en su página web.


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lunes, 9 de febrero de 2015

Mi vida en Alemania: 3 pros + 3 contras


 Vivir en un país extranjero como Alemania tiene bastantes ventajas pero también algunos incovenientes. Un tema que es muy personal y por eso nada fácil de tratar de una manera general porque según las posibilidades de cada uno, las opiniones pueden ser bien diferentes y la sensibilidad siempre está a flor de piel. Pero cuando Mauricio me propuso escribir un artículo para su web Alemaniando sobre esta cuestión, no lo dudé ni un instante y no puede esperar más de un día para compartirlo con todos vosotr@s...


Mi confidencia comienza así...

  Cada día son muchos los que se mudan a Alemania para probar suerte y ganarse la vida como bien puedan. Probablemente la mayoría de estas personas buscan una calidad de vida mejor o nuevas oportunidades laborales que por desgracia escasean en su país de origen. ¡Qué valientes!  Mi principal motivo de traslado a Alemania fue bien diferente: mi pareja es alemán y simplemente queríamos desarrollar una vida en común. Por eso, aunque el proceso de adaptación al principio fue duro contaba con un gran apoyo en casa, y me evité un montón de sofocones con los que a menudo los recién llegados tienen que lidiar y encima en alemán (empadronamiento, búsqueda de vivienda, darse de alta en toda serie de contratos, desarrollo de una vida social, etc).  ¡Suerte la mía!

  Sin embargo, con el paso del tiempo la realidad se fue transformando y como todos me tocaba empezar a arreglármelas sola con mis nociones básicas del idioma alemán. ¡Pero que trabajo me costaba memorizar y pronunciar esas palabras tan largas y llenas de consonantes! Me apunté a algunos cursos, y estudié de manera autodidacta durante años y años. Y sí, lo reconozco, después de casi seis años viviendo en Alemania todavía lo sigo haciendo de vez en cuando. La verdad, es que sin darme mucha cuenta empecé a hablar de manera más suelta y a entender casi todo lo que me decían y tengo que reconocer que trabajar fue lo que más me ayudó en este aspecto. Aunque por muy bien que hables el alemán, hay cosas que nunca me resultan igual de satisfactorias y en determinadas situaciones me puede la frustración por no poder expresarme tan bien como lo haría en mi idioma nativo. Por eso, el incoveniente número uno en mi lista y que creo que hay que tener muy en cuenta si quieres vivir feliz en Alemania: es aprender bien el idioma alemán. 

El segundo incoveniente  es muy engañoso porque a medida de que pasan los años y por más que se va normalizando tu vida en Alemania, en vez de superarlo como sería lógico se incrementa pero en negativo. ¿Qué de que hablo? De lo tremendamente que se echa en falta a la familia y a los amigos. Por suerte y gracias a los avances, me paso el día colgada al teléfono o a las redes sociales para tratar de enterarme de cada novedad, detalle y nunca desconectar del día a día de las personas que más quiero. Quizás incluso con algunas personas hable hasta más de lo que lo haría si viviese en España. Pero para que engañarnos: por mucha gente que conozca aquí, y por muchos viajes que haga, nunca es lo mismo... 

El tercer inconveniente en mi caso, sería la progresiva alemanización y la lucha constante por encontrar una identidad que al final acaba a medias: yo siempre digo que soy berlinesa de vocación y asturiana de corazón. No puedo vivir en España sin las cosas típicas de Alemania pero a la vez en Alemania me falta algo de España. Un sinvivir, que no suele afectar demasiado al día a día pero que en muchos casos desconcierta. En mi caso, la alemanización predomina y cuando voy a España no puedo entender cosas tales como quedar para cenar a las once de la noche, o me molestan tremendamente las visitas o planes espontáneos. ¡Como si yo no hubiese vivido así toda mi vida! Reconozco que hago todo lo posible para que no se me note, pero nunca me voy de allí sin un típico: ¡Estás alemanizada perdida! 

 
 
 Pero no todo van a ser dramas, porque vivir en el extranjero también tienes sus ventajas.  En mi caso me dió la oportunidad de poder compartir mi vida en pareja y tener una segunda familia alemana. Alemanes prototípicos, que me recibieron con los brazos abiertos desde el primer día. He de reconocer que al principio, los días en familia eran para mí como cursos intensivos de alemán pero me permitieron conocer rápidamente algunas costumbres y valores alemanes que creo en otras situaciones serían más difíciles de vivir. Nunca dejo de aprender algo nuevo de mi familia alemana y sin duda, esta es mi ventaja número uno.

La segunda ventaja es que por lo general aquí existe la posibilidad de poder desarrollarse profesionalmente. Tanto cuando viví en el sur como ahora en Berlín, no me fue muy difícil encontrar trabajo. Al principo mientras estudiaba alemán desempeñé los típicos trabajos de estudiantes, como hace todo el mundo. Gracias a la constancia, y a haber aprendido tanto a hablar como a escribir alemán, conseguí un trabajo cualificado acorde con mis estudios universitarios. Al principio no fue fácil, pero con esfuerzo, motivación y seriedad es fácil entrar en el mercado laboral alemán.  La seguridad, independencia y motivación que te proporciona estar activo y desarrollar un trabajo que te gusta es infinita y más si es en otro idioma, ¿no creéis?

Y claro que no podía acabar sin decir la tremenda oferta cultural y de ocio de la que se puede disfrutar si vives en una ciudad como Berlín: exposiciones, museos, excursiones al aire libre, o disfrutar de una oferta gastronómica multicultural increíble. Vivir en Alemania, fue el mayor motivo por el que empecé a escribir un blog desde el que pudiera mostrar a mi familia y amigos cómo es mi vida aquí y qué hago. Un proyecto que empezó como sin querer y que considero la tercera ventaja de mi vida en Alemania. Porque gracias a él, aquí estoy compartiendo mis experiencias con todos vosotros. Pero por muy alemanizada que esté hay cosas que nunca cambian y mis mayores fans siguen siendo las mismas de siempre: mi madre, mi hermana y mis amigas. ¡Y eso se agradece! 


Espero que muchos de vosotros me contéis si coincidimos o no en algunos de los pros y contras de vivir en Alemania o en cualquier otro país extranjero. Pero hasta entonces os envío mucha suerte para los que ya estéis viviendo aquí o para los que estéis pensando en alemanizar un poco vuestra vida. 

¿Y que me decís los que vivís la mar de contentos en vuestros países de origen? ¿Os imaginabais algo así?


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lunes, 12 de enero de 2015

¡Cambio el norte por el sur: nach Cartagena!

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

 ¡Qué sí! Que por unas semanas dejo a un lado mis aventuras berlinesas para seguir paseando con vosotr@s y descubriendo rincones únicos made in Spain. Una manera de ir quitándome poco a poco de encima esa morriña tan boba fruto de mis vacaciones "a la asturiana"

Pero no será ni por mi querido norte y tampoco seré yo quién os guíe esta vez. Nos vamos al sur, concretamente a Cartagena (Murcia) y de la mano de la majísima bloguera Begoña del blog Antojada por Vocación y su inseparable perro Sam.

¡Hoy volvemos a compartir confidencias entre blogueras y me dejo llevar hacia el mirador con las mejores vistas de Cartagena! En definitiva me escapo unos minutos del bullicio berlinés para disfrutar del buen tiempo y de la vida, como tanto le gusta a la protagonista de la carta: pero que muy muy  lenta....

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Querida Pepa, antes de todo, quiero darte las gracias por tu carta con esa fantástica Flash Guide de Berlín que diseñaste con tanto cariño para mí. Estoy deseando tener los días y el dinero suficiente para escaparme y pasear por las calles de tu ciudad, llenarme los ojos con todos esos lugares de los que hablas y comer esos cupecakess tan deliciosos. Hoy soy yo la que quiero enseñarte algo bonito de mi ciudad, en la que vivo muy feliz desde hace apenas 11 meses.

Cartagena es una ciudad portuaria en el suroeste de España con tanta historia tras de sí que abruma. A mí me ha ido enamorando poco a poco gracias a mis largos paseos con Sam y a las muchas de las visitas culturales que aquí se pueden realizar.

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Es un lugar con belleza caótica, porque ha sido testigo de numerosas civilizaciones a lo largo de la historia, de tal manera que los restos púnicos conviven con las ruinas romanas, y sobre ellas preciosos palacetes modernistas de principios del siglo XX. Pero sobre todo, adoro el ritmo lento y la calidad de vida que ofrece esta ciudad. Ya sabes que yo siempre hablo de que esta nueva manera de vivir me ha rejuvenecido, porque es ahora cuando me tomo el tiempo deseado para disfrutar plenamente de los pequeños placeres de la vida, lejos del ajetreo de Madrid. Entre ellos está el de ir caminado a todos lados.

Hoy me encantaría hablarte de uno de mis paseos preferidos, la subida al mirador del Castillo de la Concepción, situado encima de la más alta de las cinco colinas de la ciudad. 

El paseo comienza en la escalera de la calle Dr. Tapia Martínez. Casi desde su comienzo ya puede verse el Teatro Romano, una de las joyas de la ciudad, que poco a poco empieza a perder altura según la voy ganando yo.

El día que hice las fotos me encontré con un grupo de alumnos de pintura y aproveché para incluirles en la escena.

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Finalizada la escalera, cruzo la puerta del Parque de la Cornisa, que rodea desde arriba todo el Teatro, desde el cual puedo apreciar la altura del graderío y ver más de cerca los restos de La Catedral Antigua de Santa María, que fue construida sobre el Teatro (cuando aun no se sabía de su existencia) y más tarde bombardeada durante la Guerra Civil.

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com
 
Es un sitio privilegiado para llevarse un libro y dejar pasar las horas hasta que el sol se ponga… Pero si lo haces, calcula guardar al menos 10 minutos antes del atardecer. Serán más que suficientes para continuar el paseo hasta la cima del cerro, y ver desde el mirador el sol descender y bañar todo de esa luz dorada tan especial. Desde el Parque de la Cornisa yo tomé un camino de tierra con muretes a los lados que se retuerce sobre sí mismo hasta llegar a una entrada en la muralla del Castillo de la Concepción. 

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Atravesándola comienza una escalera que finaliza, por fin, en el deseado mirador. Desde allí pude admirar unas vistas increíbles de casi 360º de todo el casco antiguo y el puerto.

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com
Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Aquel día lucía un sol alucinante, un cielo sin nubes que dejaba apreciar cada rincón y cada edificio. El Parque Arqueológico del Molinete, el Arsenal Militar , la cúpula de La Basílica de La Caridad.

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Ya que estaba arriba me di una vuelta por lo alrededores del Castillo, en los que en verano las sombras entre los pinos son muy agradecidas si has perdido el aliento con tanta subida.

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

En concreto me encantan las raíces de este árbol. Yo me imagino que son como piernas y brazos que se retuercen.

Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Desde allí desciendo cuesta abajo por un camino asfaltado y de nuevo me introduzco en el Parque de la Cornisa. Lo atravieso y doy con la salida que desciende por el lado trasero de la Catedral Antigua. 


Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Cuando termino de bajar las escaleras aparezco justo en el lado contrario al que inicié el paseo. Miro arriba y aprecio un arco apuntado que posiblemente pertenecía a una puerta de la Catedral y detrás, de nuevo el Teatro.


Foto +Begoña Landaluce Visítala en antojadaporvocacion.blogspot.com

Es justo en este instante en el que pienso en lo afortunada que soy de vivir esta etapa de mi vida en un lugar así. No me he cansado de repetir este mismo camino desde que di con él, apenas unos días después de llegar aquí. Me llena enormemente unir en un mismo panorama las ruinas, la vegetación y el mar.

Y de pronto se me ocurre que no podría recomendarle a mi amiga Pepa un paseo mejor para introducirla en mi pequeño mundo cartagenero…

Entonces, ¿para cuando te espero?
Plano del paseo

Pues no me lo digas dos veces. Ya pudiera yo en este mismo momento chasquear los dedos y aparecer junto a tí y Sam. Disfrutaría muchísimo de ese soleado paseo y de la brisa del mar. Pero mientras se da la ocasión, espero impaciente seguir descubriendo nuevos rincones de tu querida Cartagena y aprendiendo contigo a aprovechar la vida lenta pero en mi caso " a la berlinesa".
¡Hasta la próxima confidencia!


¿Qué os ha parecido el paseo? ¿Tenéis el placer de conocer Cartagena? ¿Algún rincón especial que compartir con nosotras?

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