miércoles, 25 de marzo de 2015

Planazo total: mi primera visita a ¡un búnker real!


Tres años viviendo en Berlín y es evidente que aún me queda mucho por conocer: esta ciudad crece sin pausa y nunca dejará de sorprenderme. La verdad es que ya conozco un montón de museos sobre la historia de la ciudad, porque Berlín da para mucho incluso con sus tragedias...


The Story of Berlín, es un museo que te hace un recorrido por la historia de la ciudad desde su origen hasta casi la actualidad. Pero no es el típico museo, y engancha desde el primer instante que subes por estas escaleras de un antiguo patio trasero berlinés (Berliner Hinterhof) de época...

 


Es como vivir ochocientos años de historia berlinesa en vivo y directo, pues el museo está organizado en salas interactivas donde predominan tanto las impresiones visuales como las auditivas. Un viaje en el tiempo, al que no le falta detalle.



Pensaba que no me iba a sorprender fácilmente y que ya conocía casi todo de mi querido Berlín, pero me equivoqué bastante. Me encantó este paseo por las creencias religiosas tan presentes en la historia de Berlin, sobre todo la judía...



Incluso descubrí que el Zoo de Berlín se inauguró nada más y nada menos que en el 1844. ¡Impresionante!


Los dorados años veinte berlineses repletos de arte, y rebeldía, la industrialización de la ciudad, las consecuencias de la I Guerra Mundial... Pero otra vez más, las consecuencias de la Alemania nazi y de la II Guerra Mundial me dejaron impactada. Mirad esta impresionante foto en honor a la enorme quema de libros a manos del régimen de Hitler...



 ...o como era el día a día de los berlineses mientras los Aliados bombardeaban la ciudad sin piedad alguna...





Estos anuncios entre berlineses, eran una especie de mercado negro a través del trueque para conseguir cualquier cosa que durante la guerra escaseaba. Por ejemplo, alguien quería cambiar ropa de niños por alimentos.





Pero como siempre, la separación de Berlín en dos con el enorme Muro tiene una importancia clave en la historia de la ciudad. En la última fase del museo, además de un trozo real del Muro podréis disfrutar de una colección de cuadros que expresan las ansias de libertad que tenía la ciudad en aquella época.





Pero aquí no acaba todo porque la estrella del museo es sin duda este búnker de la época de la Guerra Fría que está preparado para soportar un ataque nuclear. Se trata de un búnker original y en uso, para ser utilizado en caso de emergencia y con una capacidad de acogida para 3.600 personas. Solo es posible verlo con una visita guiada que organiza el museo cada hora y que tiene como punto de encuentro la entrada del museo.


Recorrer casi a oscuras esta lugar cerrado a cal y canto impresiona una barbaridad. Imaginarse que un día podría pasar algo que nos obligase a vivir así bajo tierra da bastante que pensar. ¿No creéis?



¡Menuda experiencia!
¡Nos vemos en la próxima aventura berlinesa!

Podéis encontrar toda la infomación sobre el museo aquí en su página web oficial.
Story of Berlin, Kurfürstendamm 207-208. Parada de metro más próxima: Uhlandstraße
Precio: 12 euros (incluida la visita guiada por el búnker). Apertura diaria de 10 a 20h.


¿Te has quedado con ganas de más? Pues sígueme en las redes sociales donde comparto mi día a día  y un montón de recomendaciones más.

lunes, 16 de marzo de 2015

¡Un rincón de café TREMENDAMENTE Pepa!

 
Después de dar un buen cambio de look al blog, vuelvo con muchísimas ganas de compartir con vosotros una nueva dosis de mi sección más personal: Cosas de Pepas. Esta vez os quiero enseñar como transformé una pared bastante sosa con tan solo: color y un puñado de recuerdos.

 

Se trata de un rinconcito de nuestra cocina, donde ya hace tiempo pinté una franja de color fucsia y en la que luego me animé a colgar algunas cosas de valor emocional: un espejo, unos cuadros, una casita de pájaros y algunos relojes antiguos. La mayoría de las cosas son recuerdos que tenemos de los abuelos del Pepe. La postal del tango argentino me envío la mejor de las amigas, y la foto de cuando era pequeña es mi preferida. Evidentemente Pepa ya apuntaba maneras en cuanto a su amor por los animales...


 ¡Pero esto no se queda aquí! Como bien sabéis los que me seguís desde hace tiempo me encanta el café. Por eso, siempre tenía en mente que en cuanto pudiese me compraría una buena cafetera y la acomodaría una esquina con el fin de tener mi propio rincón de café. ¡Dicho y hecho!



La verdad es que lo tenía bastante claro, al lado de la cafetera quería poner una bandeja de madera y organizar en ésta diferentes tarros de cristal. Así almacenaría algunos dulces o tendría las cápsulas de café muy a mano. No me fue muy díficil encontrarlo, y la verdad es que estoy muy contenta con el resultado...


 Me encanta la idea de personalizar las tapas de los botes, pegándoles alguna figura. Pero para poder hacerlo, la tapa tiene que ser de un material plástico o de goma. Yo me decidí por un conejo blanco, al que le planté un buen lazo. La verdad es que el tarro parece otro, ¿no creéis?


Y aprovechando que ya es casi época de Pascua y mientras espero vuestros amorosos comentarios, me voy a zampar en mi nuevo rincón una galleta en forma de conejo de Pascua (en alemán Osterhase) con un buen café...


¿Qué os ha parecido mi nueva zona de café? ¿Os ha servido de inspiración? ¿Os gustan este estilo de publicaciones? ¿Y qué me  decís de mi nuevo look del blog?

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martes, 3 de marzo de 2015

¡Unas ruinas muy bien llevadas!

 

Pero que ganas tenía de presentaros a una de las joyas por excelencia del Berlín Oeste. Mi querida: Kaiser Wilhelm Gedächtnis Kirche situada en la plaza Breitscheidplatz en pleno corazón de una de las zonas de shoping más abundante de Berlín. Pero como ya habréis notado, no se trata de una iglesia cualquiera porque le falta un buen trozo...


 

 Tampoco representa lo que al menos en mí caso asocio con tales monumentos, pues tras ser bombardeada el 23 de noviembre de 1945 durante la Segunda Guerra Mundial por los Aliados , quedó hecha añicos hasta bien entrados los años cincuenta. Me impresionó muchísimo esta imagen, en la que se puede ver como en ese tiempo se seguían realizando las ceremonias religiosas bajo las ruinosas paredes y ¡sin techo!

  

Si os fijáis en la foto de los mosaicos interiores, podréis apreciar perfectamente las grietas de lo que parece que fue un enorme puzzle para los restauradores: ¡impresiona a cualquiera! Estos muestran las hazañas a todo color del emperador Kaiser Willhelm I, en honor a quién se construyó.



Pero no solo se restauró el interior sino que en torno a los años sesenta y por suerte para todos los berlineses, se decidió reformar la torre principal de más de 70 metros que aún quedaba en pie. Lo curioso es que se dejó tal cual había quedado tras sufrir el bombardeo. Una manera muy especial de recordar a través de las impactantes ruinas, las consecuencias que tienen ese tipo de crueldades.



 No creo que haya nadie capaz de pasear por sus alredores y no quedarse embobado mirando lo que quedó de su torre. Al menos en mi caso y después de pasar por delante casi a diario, no me canso de mirarla y fotografiarla. ¡No lo puedo evitar, me sigue impresionando tanto como el primer día!

 
 

 Además de embellecer las ruinas, se construyeron dos edificios modernos dentro de éstas. Más concretamente un edificio en forma de "polvera" donde se encuentra una iglesia evangélica  y una torre en forma de "pintalabios" que cuando llega el anochecer se ilumina en un intenso azul eléctrico.




 Pero no voy a dejaros con las ganas de saber como era esta iglesia recién inaugurada allá por 1900 con sus cinco torres intactas. Tan radiante ella, quien le iba a decir que tendría una trayectoria tan estrepitosa. No sé si será el contraste entre lo antiguo y lo moderno o su tremenda historia, pero solo con mirarla desprende magia por sí sola...


¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis a hacerle una visita en vuestra próxima escapada berlinesa? ¿O tenéis tanta suerte como yo de disfrutar de ella con frecuencia?

Podéis encontrar más información aquí en su página web oficial.
#BerlinGratis

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lunes, 23 de febrero de 2015

¡De frío berlinés al clima tropical en un plis-plas!




Quien vive en una gran ciudad, bien sabe que de vez en cuando se necesita desconectar de tanto barullo aunque tan solo sea por unas horas. Por suerte, cerca de Berlín tenemos muchos lugares más tranquilos y muy verdes en la comunidad vecina de Brandenburgo. Es el caso de Postdam , una coqueta ciudad que a los berlineses nos pilla a la vuelta de la esquina y a la que se puede llegar en apenas veinte minutos con el tren regional desde el centro de la ciudad.



Pero esta vez, no visitamos Postdam para pasear o tomar café como de costumbre, sino que nos animamos a hacer algo bien diferente entre amigos. ¿Qué adónde fuimos? Pues a un pequeño paraíso tropical: Biosphäre Potsdam. Un paréntesis de unas horas bien merecido, en una agradable tarde llena de aventuras y disfrutando de una temperatura primaveral.

 


Siete mil metros cuadrados de biosfera, llenos de plantas y algunos animales exóticos que descubrir. Una gran cascada os dará la bienvenida así como por el camino encontraréis un montón de talleres y actividades con los que aprender algo nuevo sobre la naturaleza y como los seres vivos interactúan entre sí. En mi opinión, el lugar ideal para pasar una tarde invernal y muy recomendado para las familias. Sin duda, está muy orientado a los más pequeños de la casa.



Con lo que más disfruté fue con la casa de las mariposas, en alemán Schmetterlingshaus. A pesar del calor y la humedad, es un lugar mágico lleno de mariposas de colores y tamaños revoloteando entre tí. ¿Qué os parece?

 
 
Si después de tanto ajetreo os entra el hambre pasaros por la la terraza de la cafetería Cafe Tropencamp. En sus sofás de mimbre se está la mar de bien mientras se disfruta de una tarta casera y de una tormenta provocada artificialmente cada hora sobre del estanque Fischteich que está enfrente.



Va a ser verdad eso de que en la Biosphäre es posible revivir el verano los 365 días del año, ¿no?
Después de esta visita, aún tengo más ganas de que al fin llegue la primavera a Berlín...

¿Qué os ha parecido? ¿Conocéis algo similar? ¿Os animariáis a hacerle una visita?


¿Con ganas de más? Podéis encontrar más información aquí en inglés y alemán en su página web.


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